El paño amarillo

En 1958, Guillermo Roux tenía 28 años, un trabajo de tiempo completo, un cuarto de pensión donde descansar y unos pocos pesos en el bolsillo, que gastaba por las noches en fideos con manteca y en velas. Necesitaba velas para pintar después de las diez porque en la pensión del signore Michele, en la vía…

Encuentros inesperados con el arte

El arte, a veces, sale a nuestro encuentro en lugares inesperados. En un viaje familiar a la ciudad de Olavarría nos topamos con un Transformer de cinco metros de alto en el playón de una ferretería industrial. La fascinación del menor de la comitiva era tal que todos los trayectos de esa estadía tuvieron un…

Aquí y ahora esto es tal y como es

La labor de los cronistas es mucho más apasionante cuando hay furia, roces y choque de planetas en torno de lo que se entiende por arte, en un tiempo y un lugar determinados. Porque significa que el arte está vivo y mutando, y todo cambio trae rechazo, pero también un inexorable ir hacia adelante. Me…

Niño perdido

¡Jeremías! ¡Jeremías! Una mujer corre por la orilla desesperada. Con una nena chiquita en brazos, corre del mar a la playa, de la playa al mar. ¡Jeremías! ¡Jeremías! El grito le sale de las entrañas, ahogado, seco, desgarrado. Mudo. Le grita al mar y se me hiela el alma. La playa se paraliza. El silencio…

Deuda eterna con un gato

No puedo saber cuántos minutos pasaron sin que yo me diera cuenta. Cinco, diez o mil. Quizá sólo uno. Pero ese tiempo infinito que cabe en un instante cayó como un rayo fulminante sobre mi cabeza: cuando desperté el bebé no estaba más ahí. Me había distraído preparando chocolatadas para las más grandes (fría, tibia,…

Mujeres extraordinarias

Los libros Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes son furor entre las chicas. Luz, mi hija de nueve, y su prima Drusila, de once, los devoran este verano. Se apasionan con las vidas de estas mujeres retratadas por Elena Favilli y Francesca Cavallo. Las protagonistas no son princesas, sino médicas, aviadoras, activistas, directoras de…

La estela de nuestro perfume, un blend único

y olores que apasionan sin una explicación razonable: el cuero crudo, el interior de un piano, la tinta en el papel de diario, las hojas de un libro viejo, la madera lustrada con cera Suiza. En delirio sinestésico, más allá del repertorio floral que todos amamos, podría decirse que me rindo ante los olores graves,…