Malen y Suyai Otaño: cómo escalar una montaña para revelar un secreto de familia.

Gemelas y artistas, subieron un cerro de El Bolsón para encontrar los restos del avión en el que murieron sus abuelos; la experiencia íntima, la dictadura, el arte, todo en un libro

María Paula Zacharías

María Paula Zacharías

PARA LA NACION. 26 de marzo de 2021. Link: https://www.lanacion.com.ar/cultura/vida-y-obra-como-escalar-una-montana-para-revelar-un-secreto-de-familia-nid26032021/

Malen y Suyai Otaño emprendieron una travesía para buscar los restos de sus abuelos muertos en un accidente aéreo
Malen y Suyai Otaño emprendieron una travesía para buscar los restos de sus abuelos muertos en un accidente aéreo

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Todas las familias guardan secretos. En el caso de las artistas Malen y Suyai Otaño, aquello de lo que no se hablaba estaba olvidado a la intemperie hace más de cuarenta años, en la cumbre de una montaña a 2000 metros sobre el nivel del mar. Las gemelas decidieron hacer con eso una experiencia artística y a la vez profundamente personal: buscaron pistas del lugar de un accidente aéreo en la zona del Bolsón, y en 2019 escalaron el cerro Paleta para encontrar los restos del avión en el que murieron sus abuelos. Se hable o no, lo familiar se lleva inscripto, y de eso suele tratar la obra individual y conjunta de las hermanas. El arte tiene un poder sanador y transformador.

Las hermanas Otaño nacieron en 1984, son neuquinas y viven en San Martín de los Andes; en 1977, sus abuelos murieron en un accidente aéreo que ahora ellas logran desentrañar como un secreto familiar
Las hermanas Otaño nacieron en 1984, son neuquinas y viven en San Martín de los Andes; en 1977, sus abuelos murieron en un accidente aéreo que ahora ellas logran desentrañar como un secreto familiar

El proyecto de encontrar los restos de accidente comenzó en 2015, y tuvo varias etapas: dos expediciones a la montaña, una exposición, dos becas y fue una obra premiada en el Salón de Mayo del Museo Rosa Galisteo de Santa Fe en 2018. Ahora es posible rehacer el viaje con ellas porque el libro Twin Otter T-87, que publicó Ediciones DocumentA/Escénicas, recrea sus múltiples capas: están los diarios de Suyai y Malen que corren en paralelo, en las páginas pares e impares. Están los mapas, las fotos de registro de los vestigios del siniestro y las fotos de archivo de los rescatistas. Hay un largo poema compuesto con frases de las noticias de la época: un compendio de lugares comunes en los que se deja entrever una realidad tangible. Hay indicaciones para rescates en lugares silvestres, con dibujos sobre cómo trasladar un cuerpo inconsciente. Está el trasfondo en un relato personal sobre la historia familiar. Y la tapa es un desplegable con las señales de auxilio para transmitir mensajes desde tierra.

El Twin Otter T-87 se estrelló el 7 de agosto de 1977 contra una pared de piedra del cerro Paleta y en las charlas familiares eso quedó siempre en el orden del misterio. Tampoco se hablaba de quién fue su abuelo: Ulderico Antonio Carnaghi, comodoro de la Fuerza Aérea, gobernador de facto de la provincia de Santa Cruz entre 1976 y 1977. Recién cuando fueron al colegio, al ver un documental un 24 de marzo, las hermanas entendieron qué significaba todo eso. Ellas, segundo par de gemelas que parió su madre, nacieron en democracia, en 1984.

Restos de fuselaje del avión que encontraron en una de las expediciones a la montaña
Restos de fuselaje del avión que encontraron en una de las expediciones a la montaña

Lo referido a ese ancestro era hasta entonces tabú, en especial, su rol en la dictadura. Entonces, primero escucharon relatos, preguntaron, bucearon en hemerotecas y bibliotecas públicas. “Lo único que sabíamos era que había caído en la zona del Bolsón”, dice Suyai. Buscaron pistas. De boca en boca, llegaron al campo de la familia Ruiz, donde está el cerro en cuestión. Después, con ayuda de personas que se sumaron en el camino, emprendieron el ascenso. Mientras comían pan con palta o se cortaban un dedo abriendo una lata a machetazos, con las narices paspadas y los pies ampollados, registraron sensaciones en sus diarios, escribieron poesía, realizaron performances, sacaron fotos. Cuando apareció la primera chapa, el registro quedó en segundo plano: todo era emoción y cansancio. El viaje se volvió revelador. Escribe Malen en su diario: “Desde niña puedo ver cosas horribles y transformarlas en algo bello. Suyai dice que el arte te salva por eso. Poder pensar y sentir diferente, ver cosas y transformarlas”.

Encontraron el sendero del acarreo, por el que 66 hombres descendieron los cuerpos de las víctimas. Trazaron mapas e hicieron una performance: jugaron a salvarse, se levantaron una a la otra como cuerpos muertos, se cargaron en la espalda, se llevaron… Se pusieron en la piel del último viaje de sus abuelos, montaña abajo. Siguieron subiendo hasta encontrar chapas remachadas, suavizadas por décadas de agua y nieve: una ala, un asiento, una parte del fuselaje. “Los restos son parte del paisaje. La naturaleza de apoderó de ellos”, escribe Malen.

El libro "Twin Otter T-87", que publicó Ediciones DocumentA/Escénicas
El libro «Twin Otter T-87», que publicó Ediciones DocumentA/Escénicas

Decidieron bajar algún pedazo sin saber bien qué hacer. “Malen dice que es un exorcismo. Yo pienso dónde las vamos a esconder”, escribe Suyai. Cada capítulo comienza con la descripción y efecto de diferentes pájaros de mal agüero y cómo deshacer su maleficio. También las preocupa encontrar una santa o virgen de los pasajeros de avión. Al final, la encuentran: es la Virgen de Loreto.

En las páginas finales del libro se ven las fotos de una acción que funciona de epílogo: las hermanas colgadas con arneses en un muro como el fatal, escriben con letras de chapa (de aquel avión) una palabra: lealtad. “Es una palabra que relacionamos con aquella época, con los bandos, también con el peronismo, y con un libro que leímos, Los amnésicos, de Geraldine Schwarz, donde la lealtad tiene que ver con el silencio y el olvido. También nos resuena con los pactos que se dan en las familias. Y con nuestra relación de hermanas. En la montaña se pone en primer plano esa idea de rescatarnos. La escalada siempre es de a dos, y la de abajo es quien da seguro, es decir, te mantiene firme y no puede dejar de mirarte, porque tu seguridad depende de ella”, cuenta Suyai.

Buscaron pistas, llegaron al campo de la familia Ruiz donde está el cerro Paleta y, con ayuda de personas que se sumaron en el camino, emprendieron el ascenso
Buscaron pistas, llegaron al campo de la familia Ruiz donde está el cerro Paleta y, con ayuda de personas que se sumaron en el camino, emprendieron el ascenso

Gabriela Halac, la editora, dice en el texto de contratapa que el libro desobedece el mandato de que el pasado está hecho y configura otros modos de rescate: “El pasado se puede tocar, escalar, fotografiar, escribir y reescribir en las acciones de un presente”.



Categorías:Artistas

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