Suelta de libros: una fiesta

La noche era la primera de este otoño pero no lo parecía: sin viento, en el jardín del Museo Sívori se respiraba un aire todavía cálido y perfumado. En el atardecer del viernes 22 de marzo, iluminaba la escena una luna poderosa y el tintineo de unas luces de kermesse. No pude soñar un mejor…