Último sol en Itatí, mi nuevo libro de poemas, acaba de llegar a librerías, editado por Caleta Olivia. La obra de tapa es de un pintor correntino Alberto Ybarra. Una Ofelia flota entre irupés y camalotes en los Estero del Iberá, sin saber que el útlimo sol de su vida la espera ahí nomás, en Itatí. Al ocaso de un amor doméstico, le sobreviene el amor a primera vista, un amor imposible, a la distancia, lleno de obstáculos y enemigos. Nunca es tarde para esta Ofelia, ni para nadie que tenga el coraje de torcer el camino de su vida cuando la felicidad va por otro sendero. Un carpicho observa la escena, porque toda tragedia tiene algo de comedia.

Este libro fue escrito en los seis meses más locos de mi vida en 2022, y reescrito y repensado mucho en el año siguiente. Lo mandé sin confianza a un concurso antes de guardarlo para siempre en mi corazón. Y fue premiado con una mención en el Premio Nacional de Poesía Alfonsina Storni, en 2023, con palabras hermosas de un jurado notable. Lo corregí luego con Arturo Carrera, por que aún así dudaba de si era poesía porque gran parte no está escrita en verso sino en diálogos. Gabo, editor de Caleta Olivia, dio el visto bueno y aceptó publicarlo. Es la contracara de mi primer poemario, Decálogo para un casamiento, que es una oda a la vida matrimonial y fue publicado por Mansalva en 2021. Todas las formas del amor.
María Paula Zacharías

Premio Nacional Storni 2023
Mención del Jurado, compuesto por María Teresa Andruetto, Silvio Mattoni y Carlos Battilana. Su fallo:
“En una poesía intimista, confesional, se cuentan los avatares de un yo que parece desplegar una vida. Y precisamente la impresión de autenticidad de los episodios biográficos, una separación, un enamo-ramiento, anima cada momento del libro. En un cruce con lo novelesco que desemboca luego en fragmentos de prosa, el libro aspira a una superación del género lírico profundizando su antiguo tono sentimental, hacia una narratividad y una forma híbrida que uniría los poemas y la escritura autobiográfica en sentido amplio. La intensidad de los momentos del libro no deja caer el interés, porque las confesiones sugieren una unidad mayor a la vez que no se alejan de una aguda ironía que matiza su temática”.

Está en librerías y en varias publicaciones de Mercadolibre, con envíos a todo el país.
Precio de venta: 28.000
Páginas: 120
Imagen de portada: Pintura de Alberto Ybarra
Diseño de interiores y tapa @_machadodg
Impresión de Talleres Graficos Porter
Distribuye Waldhuter Libros

Reseña por Daniel Gigena, Conversaciones, La Nación:
En su segundo poemario, María Paula Zacharías (Buenos Aires, 1978) profundiza en la biografía de una mujer enamorada. A diferencia de Decálogo para un casamiento, ya no se trata de un marido (“llegar a vieja sin vos / no pensé / que fuera posible”), sino de un artista que reside en Corrientes: “Mis puentes de Madison / cruzan 960 kilómetros / y me dejan en la tricicleta / cargada de leña / de un hombre hermoso / que amasa el barro y / me cuenta el significado / de palabras dulces en guaraní”. Conjuga poemas de despedida y de deslumbramiento, respectivamente, que funcionan como el preludio de una original sección de mensajes de WhatsApp entre amantes, “Palabras de amor de Orlando y María”.
Tras los versos que registran el tránsito del desamor a la pasión (“qué hago con el marido / la casa los chicos / cuando lo único que quiero / es ir a dormir a Itatí”), se reconstruye el hechizo de la poeta y el artista a orillas del Paraná, en un paisaje de cuento maravilloso habitado por chajás, yacarés, carpinchos (“siguen con su estilo de vida de fiesta”) y ciervos de los pantanos. Como en toda historia de amor, hay erotismo irradiante, antagonistas y peligros (“Hoy necesito mucho a la Virgen de Itatí, ya esquivé varias maldades”) y destellos de humor, como cuando la pareja delira con Camila y Ladislao, Romeo y Julieta o Diego Rivera y Frida Kahlo.
Por su forma híbrida y contenido osado, sin miedo a la cursilería ni al qué dirán, Último sol en Itatí recibió una mención del Premio Nacional Storni 2023, en la última edición del concurso “discontinuado” por el gobierno libertario.
Link: https://www.lanacion.com.ar/ideas/resena-ultimo-sol-en-itati-de-maria-paula-zacharias-nid06062026/

Reseña por Rodolfo Edwards, diario Perfil:
La escritora y periodista María Paula Zacharías, en El último sol en Itatí retrata de forma descarnada una experiencia amorosa de alta densidad. Un amor trepidante, de esos que aparecen rara vez en la vida, provoca un terremoto verbal. Podríamos aquí recurrir a un orientalismo y decir que el núcleo del libro es un satori erótico, un momento de iluminación, donde se disuelven los opuestos y todo cobra un raro fulgor. Zacharías se convierte en cronista de esa vivencia en tierras correntinas. Hay una locación de nombre guaraní y un clima ardiente que activa los corazones de los amantes y los envuelve en las llamas de una pasión amorosa que lo incendia todo. Las palabras arden con solo leerlas, tal el efecto de verosimilitud que logra Zacharías en los distintos episodios de su libro. El último sol en Itatí obtuvo una mención en en el Premio Nacional de Poesía Alfonsina Storni 2023.
En medio del paisaje de los esteros del Iberá, los diálogos de los amantes son breves y entrecortados por suspiros que alborotan las palabras que pronto se llaman a silencio para que la pasión estalle. Amor en corriente continua, amor que hace cúspide y no reconoce otra razón que la intensidad extrema. Aquí se ama como si fuese el último día del mundo: “Corrientes tiene payé, tiene chipá, la alegría del chamamé y gente de hablar dulce. Y tiene la maravillas de los esteros (…) La lancha avanza y el agua ondula rítmica como todo en esta tierra. Ñanduty vegetal, un tejido apretado de irupés”.
Las palabras de amor de Orlando y María son el combustible de la pasión, son emisiones de un aire perfumado y sexual:
—Quiero estar allá, que llueva con truenos, se corte la luz y vos me abraces muy fuerte.
—Sí, mi vida. Te dormís en mi pecho mientras acaricio tu pelo, mi amor.
—Me das cosquillas en la panza. Te amo. Creo que la felicidad es esto.
¿Cómo contar una pasión? Zacharías lo consigue apelando a un collage, donde se mezcla la poesía y la prosa, anotaciones marginales, conversaciones íntimas, flashbacks que nos ponen en autos. Dicha hibridez resulta original porque dota de frescura a todo el conjunto: “tuve un vestido blanco con velo/una libreta roja/un anillo de oro/títulos de propiedad/la sangre mezclada en los hijos (…) y no tuve un amor bueno”, dice Zacharías, narrando su decepción amorosa. Pero pronto llegaría el bálsamo, ese amor súbito que parece salvar a María del naufragio sentimental.
Un resplandor, un refucilo en el cielo, una ensoñación. La cura por amor. Y una nueva ilusión que llama a la puerta. Un milagro. Barajar y dar de nuevo. Zacharías marca muy bien ese contraste entre el desgaste (el aburguesamiento) de una pareja y un renacimiento de algo voltaje, puro vértigo subtropical:
—Si en algún momento estás solo, llamame y nos decimos cositas lindas.
—El sapukay es en silencio, mi amor.
—¿Vas a gritar mi nombre para adentro?
Una invocación final funciona como agradecimiento y promesa: “Virgen de Itatí/ reina del amor/ reina de mi amor/ Nadamos juntos/ en agua bendita/ cerca del paraíso/ Este amor nuestro/ Este amor bueno.






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