Carlos Alonso y Guillermo Roux. Mano a mano.

Se mandan dibujos como cartas. Cada uno espera en silencio la enigmática respuesta del otro. En una caja de madera viajan de Unquillo a Martínez, de Martínez a Unquillo, un retrato, un jarrón con flores, un gato… y media página en blanco. Dibujos a medio camino que el destinatario debe terminar. Ese es el juego.…