Volvieron los oficios

“Me encanta pasar por los locales de los sastres y ver en su vidriera los paños para los trajes. Hay muy pocos en Buenos Aires… Las modistas para mí son como mi familia, ellas hacen realidad mis sueños: llevo un dibujo, una tela, me siento a charlar y vuelvo con un vestido. ¡Es absolutamente mágico!”,…