Un grito de muchas voces

Las mujeres que Natasha Pisarenko retrata luchan, gozan, duelen, curan, salvan, se abrazan, juegan, protestan, celebran, lloran, seducen, desafían, recuerdan, besan. La intimidad de sus imágenes hace imaginar que esas mujeres están a solas. La fotógrafa no es una presencia que inhibe, sino un ojo que ve, callada y a distancia respetuosa, para dejar que las mujeres gocen, duelan, curen o lloren sin ser observadas. El efecto es de una cercanía conmovedora. El espectador también se siente con ellas, en esa soledad compartida.


Cada una libra su propia y personal batalla. La de Natasha es silenciosa y detrás de su cámara: su misión es hacer ver. Saca fotos desde el mismo territorio que sus retratadas: la vida de las mujeres latinoamericanas. Registra cómo desde hace un tiempo igualdad de genero comenzó a ocupar espacios de debate. Un grito interior que llama a no conformarse con el rol que la sociedad ha impuesto y a deprenderse de los presupuestos que son parte del género. Comparte esa intención de soñar con un futuro distinto y mejor. La dirección es siempre hacia adelante, aunque avance lentamente y a su tiempo en cada comunidad.


En este conjunto diverso de retratos, hay mujeres de distinta raza, cultura y religión que integran un proceso de cambios mínimos, actitudes cotidianas, grandes conquistas, pequeños milagros. Durante años ha mirado a las mujeres que desafiaron las imposiciones sociales con la frente en alto y las manos tendidas para guiar a otras en su camino. De ellas, Natasha ha aprendido, se ha inspirado, y ha llegado a compartir la causa. En su encuentro, la fotógrafa se conmueve y se transforma. Siente su rabia. Abraza su lucha colectiva. Se une a un mismo grito formado por el canto de diferentes voces.


Frases como “Ni Una Menos”, “Nos tocan a una nos tocan a todas”, “Mira como nos ponemos”, “Aborto Legal ya”, “Mi cuerpo, mi decisión” se hacen remera, canción, cartel y bandera en cada niña, joven y mujer que se anima a romper, dejar de callar y buscar el camino de la libertad. No existe una proclama única. Hay fotos en esta muestra que son y serán íconos de estos nuevos tiempos.

María Paula Zacharías

Natacha Pisarenko es Jefa de Fotografía de The Associated Press para Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Chile. Y es mi amiga hace veinte años. Tengo el orgullo de acompañarla con estas palabras en la muestra SIN NADA QUE OCULTAR. EL OJO SALVAJE, junto con Sara Aliaga, Angela Ponce y Johis Alarcón, y curaduría de Jorge Saenz.



Categorías:Artistas, Libros

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2 respuestas

  1. buenisima!!!

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  2. Qué maravilla!!! Gracias María Paula! Abrazo

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