Emiliano Miliyo. Extraños artefactos

El primer trabajo muestra el artificio: el Dólar no es un dólar mecánico sino manual, obsesivamente delineado en acuarela. Como el primer pop de Warhol, Emiliano Miliyo copia pictóricamente íconos y textos de la sociedad actual. Pero los tiempos son otros, y todo se ve desde otra óptica. El dólar es vertical y se percibe como holograma, sus dos caras a la vez sobre el plano. Es novedad ceñirse a la bidimensión de las cosas, tras años de dedicación a la instalación y la escultura (antes hizo un Dólar escultura, rizomático y de metal). En su reencuentro con el pincel, saca a relucir un virtuosismo olvidado. Mes tras mes, línea tras línea, trasciende la materia para concentrarse en sus mismas obsesiones: la realidad, y cómo la percibimos.

El ticket de supermercado se va de escala, se vuelve horizontal y es traslúcido. Vemos la impresión bicolor de Coto sobre la suma de productos que muestran la intimidad del carrito de compras. La conciencia del espectador siempre es subjetiva y capta los objetos desde los límites de su propio cuerpo. Pero Miliyo está dispuesto a ir más allá de la fenomenología, y permite ver las seis caras del cubo a la vez. O las dos de la luna, por ejemplo, en Anaglifo. El satélite se reescribe sobre sí mismo con un leve desfasaje en magenta y cian, como para ser visto con lentes de tridimensión. Pero eso no ocurre, y lo que sí se evidencia es un trabajo minucioso de puntos yuxtapuestos en este truco que no es. Superpone lo visible y lo invisible.

miliLa operatoria se repite: la tapa del diario del primer alunizaje se ve al revés, como a trasluz o en un espejo. Otra obra agiganta una modesta lista de temas olvidados. El extrañamiento surge cuando lo familiar se ve trastocado. Hay algo muy reconocible sus trabajos, pero una sutil alteración invita a verlos como raros artefactos: algo hecho por la mano del hombre. Entonces, homenajea a los oficios terrestres a través de posters de Disney engañosos, titulados When Attitudes become Form (igual que la muestra de 1969 que empujó la historia del arte un paso más allá). Despliega sus inquietudes de arqueólogo de la vida de aquí y ahora, y  colecta documentos, como una tarjeta perforada, un viejo guante de astronauta con una lista de instrucciones y un boleto del Titanic. Paradójicamente, en tiempos de la cultura visual, sus pinturas, amorosamente manuales, recuperan textos escritos mecánicamente.

Imagen de portada: Lorena Ventimiglia.

Emiliano Miliyo. Artefacto. Sala C. Del 7 de mayo al 7 de junio de 2015.

Publicado en el anuario 2015 del Centro Cultural Recoleta, Transvisual #9.

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