Karina el Azem: “Hay que enfrentar la adversidad con mucho optimismo”.

La artista plástica Karina el Azem se autoentrevista, y repasa consigo misma la sabiduría popular de los refranes. Avala algunos, contradice otros, y, sonriente y serena, estira el brazo y se hace una autofoto. Autofoto de artista.
-¿La verdad no hiere, no ofende?

-¡Absolutamente no! Siempre me llamó la atención esa frase. Podemos decir, en todo caso, que siempre es mejor la verdad por hiriente y ofensiva que sea.

-Entonces, ¿aquello de que ojos que no ven, corazón que no siente?

-No ver sin duda nos evita sufrimiento y nos permite albergar el beneficio de la duda, pero hay que considerar que aquello que nos ocultaron o no podemos probar no nos exime de sufrir las consecuencias, tarde o temprano. Así que “abre el ojo y evitas enojos”.DSC_1292 (1)

-Hay quien dice miente, miente que algo queda…

-Esta máxima tan carente de moral la enunció Goebbels: hay que tomar las cosas como de quien vienen.

-¿Persevera y triunfarás?

-Es una de las certezas más profundas que tengo en la vida, porque, aun en caso de no lograr el objetivo preciso, queda la satisfacción de haber hecho lo mejor que se pudo y la posibilidad de volver a intentarlo, desde lo aprendido. De hecho, para lograr objetivos o para sostenerlos a largo plazo, no hay otra alternativa en la vida que la persistencia.

-Al que madruga, ¿Dios lo ayuda?

-Sí, estoy convencida. Jamás espero a último momento para hacer las cosas y me cuesta encajar entre gente que se maneja de otra manera. Aunque el resultado sea el mismo, me preocupa demasiado no tener margen para el error.

-¿La mentira tiene patas cortas?

-Sí, pero patas al fin.

-Pero…en boca del mentiroso, ¿lo cierto se hace dudoso?

-Desde ya. ¿Cuántas veces le podemos creer a quien sabemos que nos ha mentido otras veces?

-Mal de muchos,¿consuelo de tontos?

-¿Quién no es tonto a veces?

-Al mal tiempo, ¿buena cara?

-¡Por supuesto! En la medida de lo posible, hay que enfrentar la adversidad con optimismo y decisión. Después de todo,esto también pasará.

-Ladrón que roba a ladrón, ¿tiene cien años de perdón?

-Aquí se sugiere que se pueden justificar actuaciones poco éticas cuando se producen contra quien en primer lugar actuó mal o como venganza de una mala acción. Es polémico. En general, escuché esta máxima aplicada al robo de derecho de autor y suena justo, sin llegar a lodesmedido del ojo por ojo. Por otra parte, lo que sí parece excesivo es hablar de cien años, pero la rima, en su énfasis, asegura la autonomía y facilita la memorización, y, por ende, la preservación de este bagaje cultural milenario, que ha llegado hasta nosotros por transmisión oral.

-¿La justicia es lenta pero llega?

-Si bien soy optimista y creo en este principio, es evidente la paradoja de esta noción popular: ¿qué tan lenta puede ser sin perder su esencia? Si se demorara demasiado, incurriríamos en una contradicción ontológica.

-¿Lo poco agrada, lo mucho enfada?

-Cierto. Lo discutible de la frase lo que abunda no dañase debe a que ha llegado a nuestros días sin el remate: cuando no es mal ni cizaña. Y así claramente se desvirtuó el significado. Desde el punto de vista moral lo que abunda envilece y desde la perspectiva estética sabemos que el goce se encuentra entre el aburrimiento y la confusión.

-¿Siéntate en el umbral de tu puerta y verás pasar el cadáver de tu enemigo?

-Seguramente?¡pero qué mal programa!

-Salud y alegría, ¿belleza cría?

-Este refrán siempre me encantó, por su optimismo. Y, sobre todo, porque se contrapone a tantas ideas judeocristianas basadas en el padecimiento y la culpa como camino a la redención.

-¿Quien siembra vientos recoge tempestades?

-Consuela pensar que la vida pone a cada uno en su lugar, que los buenos actos tienen recompensa y los malos, consecuencias.

-¿Todo tiempo pasado fue mejor?

-No, esta frase es evidentemente anterior al desarrollo de las neurociencias. Hoy los científicos nos dicen que la memoria es inestable y permite la incorporación de nueva información. Esto quiere decir que muchas veces aquello nosotros recordamos, no es el acontecimiento, sino la forma en que fue recordado la última vez y, por instinto de preservación, tendemos a embellecer los recuerdos.

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Publicado en el suplemento Conversaciones, lunes 18 de agosto de 2014 | Publicado en edición impresa.

Autorretrato, por María Paula Zacharías  | Para LA NACION: http://www.lanacion.com.ar/1719250-karina-el-azem-hay-que-enfrentar-la-adversidad-con-mucho-optimismo

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