Accesibilidad en el Subte

Jueves 12 de julio de 2001 | Publicado en edición impresa

Personas con discapacidad: plan de obra para eliminar barreras arquitectónicas

Menos dificultades para viajar en subte

Instalan ascensores, escaleras mecánicas y mapas escritos en Braille; prometen recursos para otras adaptaciones edilicias

Las personas con alguna discapacidad podrán viajar en subte con más autonomía y seguridad: cuatro estaciones ya tienen ascensores, otras dos están en obras y, antes de fin de año, habrá cinco más adaptadas para las necesidades de vecinos no videntes o con problemas motrices. El plan de trabajos, sin embargo, no contempla mejoras que ayuden a los hipoacúsicos.

Dentro del Plan de Accesibilidad de la Red de Transporte Subterráneo de Buenos Aires, ya refaccionaron las estaciones Tribunales y Facultad de Medicina, de la línea D, las que se suman a las paradas Juramento y Congreso, que ya se construyeron con facilidades para personas con capacidades diferentes.

Actualmente se están realizando trabajos en las estaciones Catedral, de la línea D, y Federico Lacroze, de la línea B. En lo que resta del año, la empresa Metrovías prometió poner en marcha las obras en las estaciones L. N. Alem y Uruguay (línea B); Constitución y San Martín (línea C); Pueyrredón (línea D); y Plaza de los Virreyes (línea E). La inversión proyectada es de $ 30 millones.

OTRAS ESTACIONES

La misma concesionaria se comprometió a realizar obras en otras 21 estaciones seleccionadas tras un análisis del flujo de personas con movilidad y/o comunicación reducida en el entorno de las bocas de acceso al servicio, según la proximidad a centros de día, hospitales, centros de rehabilitación, instituciones para personas con discapacidad, centros de recuperación, escuelas especiales, organismos oficiales, lugares de esparcimiento o centros de transbordo.

En razón de esos resultados las estaciones seleccionadas fueron L. N. Alem, Florida, Uruguay, Callao, Pasteur y Medrano (línea B); Retiro, San Martín, Lavalle, Moreno y Constitución (línea C); Callao, Pueyrredón, Bulnes, Scalabrini Ortiz y Plaza Italia (línea D); Bolívar, Belgrano y Plaza de los Virreyes (línea E).

Todos los trabajos se realizan con la aprobación y asesoramiento de la Comisión Nacional Asesora de Personas con Discapacidades y de la Secretaría de Transporte de la Nación, afirmó Zory Radnay, coordinadora de Relaciones Institucionales de la firma.

ALGUNOS RECLAMOS

Varias personas con discapacidad consultadas por La Nación aseguraron que las modificaciones los ayudan en gran medida a utilizar el subte. Aunque algunos destacaron la necesidad de otras adaptaciones, tales como barrales en las escaleras e indicaciones más precisas para las personas sordas y ciegas (ver aparte).

En la ejecución de las obras se aplican la ley nacional N° 24.314 y el decreto N° 914/97 de promoción de la accesibilidad que la reglamenta, que estipula las obras que atañen a la supresión de barreras y regula los parámetros antropométricos, arquitectónicos, urbanísticos y del transporte.

LA LÍNEA A

Según las mismas fuentes empresariales consultadas por La Nación , las mejoras correspondientes a la línea A no están contempladas en el plan en ejecución, porque, aseguraron, su adaptación en el momento de la concesión de los subterráneos quedó a cargo del Estado Nacional.

Se espera que con la instalación de ascensores, escaleras mecánicas y otras obras, resulten beneficiadas tanto las personas con movilidad y comunicación restringida temporales (mujeres embarazadas, personas que llevan cochecitos de bebé, personas con bultos), como discapacitados físicos y sensoriales.

La presidenta de la Comisión Pro-Medios Accesibles de la Facultad de arquitectura de la Universidad de Buenos Aires, arquitecta Judith Fabre, señaló que están conformes con las modificaciones, en tanto se hagan de forma completa. “La accesibilidad debe pensarse para todas las personas, no sólo para los discapacitados, para trasformar a Buenos Aires en una ciudad amable”, ilustró.

DE MEDICINA A TRIBUNALES

 

 

Isabel Ferreira es abogada y se desplaza en silla de ruedas desde hace más de diez años. Ayer abordó la línea D de subterráneos en la estación Facultad de Medicina. Comprobó el funcionamientos de ascensores y sanitarios. Tuvo su lugar en el vagón y descendió en Tribunales. “Esto debe ser norma en todas las estaciones de la empresa”, comentó.

UN SERVICIO ACCESIBLE PARA TODOS

 

La facilidad de acceso al subterráneo para discapacitados y para personas con problemas motrices comprende los siguientes ítem:

 

  • Mejorar salidas y accesos: están en proceso de instalación 32 nuevas escaleras mecánicas en reemplazo de otras tantas escaleras fijas. Hasta el momento se han instalado 16.

 

 

  • Asignar un lugar dentro de los trenes para la ubicación de sillas de ruedas y coches para bebes.

 

 

  • Incorporación de ascensores que estarán ubicados sobre las veredas.

 

 

  • Adaptación para el uso de las escaleras existentes, tales como adecuación de barandas, señalización en el piso por diferentes texturas y mejora de los niveles de iluminación.

 

 

  • Construcción de locales sanitarios adaptados.

 

 

  • Equipamiento para el descanso de pasajeros: bancos, asientos especiales y otras comodidades para brindar utilidad en áreas de espera de andenes, vestíbulos o circulaciones.

 

La adaptación también comprende obras para disminuidos visuales y no videntes:

 

  • Comunicación táctil: se trata de planos en relieve y placas en idioma Braille con información sobre accesos y salidas.

 

 

  • Mejoras en la iluminación.

 

 

  • Señalización a nivel del piso de elementos adheridos a las paredes: cestos de basura, teléfonos públicos, carteles, etc.

 

 

  • Pisos señalizados en áreas exteriores, en vestíbulos y en los andenes que permitan tanto la identificación de los accesos y egresos, como la detección de posibles obstáculos y zonas de peligro.

 

Además, se utilizarán placas especiales para conformar franjas o zonas de prevención y de orientación, entre otras mejoras. .

María Paula Zacharías

http://www.lanacion.com.ar/319183-menos-dificultades-para-viajar-en-subte

Viajar en subte: testimonios

Opinan los usuarios

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  • Dardo López. Es hipoacúsico. “La principal dificultad que tenemos los sordos al utilizar el subte es no recibir la información emitida por los altavoces, tanto en los andenes como en los vagones. El problema se soluciona utilizando los televisores que hay en casi todas las estaciones, o mediante la instalación de marquesinas que indiquen demoras y emergencias. En los vagones se podría utilizar el indicador de estaciones. También deberían instalarse luces en la parte superior de las puertas -en ambos lados- para anunciar el cierre automático.”

 

* * *

 

  • Eduardo Joly. Es discapacitado motriz. “Me parece muy bien que cada nueva estación sea accesible por ascensor para los que usamos silla de ruedas. También es muy bueno para la gente mayor que, tal vez, no puede circular por una escalera mecánica. Creo que con estas obras se potencia la posibilidad de viajar en subterráneo. Hay que tener en cuenta que el sistema de transporte de colectivos, muchas veces, no está adaptado para nuestras necesidades. Logicamente, los que padecemos trastornos, a la hora de viajar, aplaudimos cuando se acuerdan de nosotros”.

 

* * *

 

  • Jorge Gatti. Tiene dificultades en las extremidades como consecuencia de una esclerosis múltiple.”El ascensor es lo mejor, aunque cuando ando bien me animo a subir por la escalera mecánica. En la estación 9 de Julio hago combinación con la línea C y me cuesta llegar al final del andén. Allí hay unas escaleras de diez escalones que sólo tienen pasamanos del lado derecho, y justo con mi mano derecha no me puedo agarrar. Las barandas son fundamentales. Tardo mucho en bajar y la avalancha de gente resulta un peligro. Además, el piso está siempre mojado, lo que lo hace más riesgoso.”

 

* * *

 

  • Carlos Scally. Por un accidente laboral usa muletas desde hace cinco años.”Viajo en subte, pero las escaleras mecánicas son un riesgo, mucho más cuando llueve. Lo único que da tranquilidad es el ascensor. Cuando hay, lo aprovecho. Pero los molinetes no están adaptados. El subte me es indispensable porque el colectivo es una odisea: jamás se acerca a la vereda y, al bajar, el chofer mira con impaciencia y arranca ni bien pongo un pie en el suelo.”

 

* * *

 

  • Carolina Buceta. Es ciega de nacimiento. “En general, las adaptaciones están bien hechas. Me parece positivo teniendo en cuenta que antes no había nada. Lo mejor señalizado son las líneas de conducción o las marcas con relieve en el suelo en los extremos de las escaleras. El tema de las combinaciones asusta porque no está bien señalizado y uno se pierde.”

 

* * *

 

  • Marcelo Morgenstern. Es disminuido visual. “Esto se tiene que enfocar como un sistema, y no como estaciones aisladas. Si un ciego entra en un circuito con referentes, pero luego pasa a otro sin ellos, queda desprotegido. No hay límites para orientarse con el bastón. Para el subvidente se necesitarían indicadores fosforescentes.
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