Nace el Museo del Tango

Donde habitarán las musas tangueras
Ya está casi listo el Museo del Tango, en la Avenida de Mayo
 “Será el sitio de las musas tangueras, y no un cementerio de arte”, dice Horacio Ferrer, fundador del nuevo Museo del Tango, que se inaugurará el próximo 18 de diciembre: 500 metros cuadrados dedicados al ayer y el hoy de las glorias del dos por cuatro, pero también al arte, la música y, vía Internet, otros ritmos.
En el Palacio Carlos Gardel (Avenida de Mayo 833), justo arriba del Café Tortoni, funciona la Academia Nacional del Tango, que Ferrer preside desde su creación, en 1990. “Siempre soñé con hacer un museo”, comenta el autor de Balada para un loco. La idea surgió de otro museo que homenajea a Carlos Gardel en San Juan, y gracias a subsidios y donaciones varias, pero más que nada a la determinación de Ferrer de concretarlo. En mayo último comenzaron los trabajos. Les lavaron la cara a las paredes, molduras y arañas, instalaron vitrinas. Y ahora se desempolvan y catalogan tesoros del patrimonio de la institución, entre los que se cuentan 24.000 partituras originales, grabaciones, biblioteca específica, hemeroteca y videoteca.

“Un sombrero de Carlos Gardel tendrá ubicación especial”, anuncia Ferrer. Para turistas y devotos, en el museo también se podrán ver objetos personales de Tita Merello, el piano de Agustín Bardi, la máquina de escribir de Cátulo Castillo y smokings de Aníbal Troilo y Roberto Grela, entre otros hallazgos. Y más actuales, un vestido de Milena Plebs y zapatos de Miguel Angel Zotto.

A toda orquesta

El edificio de tres pisos data de 1880. Una puerta angosta sobre la Avenida de Mayo lleva, vía uno de los ascensores más antiguos de la ciudad, a la academia, que tiene sede en trece países. Pero pronto se rehabilitará el gran portón de Rivadavia 830, donde una escalera bien señorial lleva a la escultura de una pareja de bailarines de Leo Vinci, bajo una foto panorámica de la orquesta de Pedro Maffia tomada en 1928.

Adentro se desplegará la historia del tango desde su génesis hasta la actualidad dividida en once etapas, explicada con textos de diferentes historiadores en atriles y con fotos, gráficos, recortes de diarios, partituras, manuscritos, letras y poemas, ubicados en paneles. Cada época tendrá también vitrinas con objetos de sus protagonistas.

El museo tendrá lugar para las artes plásticas y otros géneros musicales. Un salón se dedicará a exposiciones, donde la perla serán 15 fotos de Tita Merello, los hermanos Demare, Hugo del Carril y otros tangueros que hicieron cine, tomadas por Annemarie Heinrich. Otra sala se conectará por medio de Internet con el Museo del Rock de Cleaveland, Estados Unidos, y con el de Artes Populares de París.

El salón Olimpo de las Glorias, como bien indica su nombre, tendrá 37 gigantografías y objetos personales de grandes figuras. Y para compensar inevitables omisiones, un televisor mostrará imágenes de artistas de todas las formas de expresión del tango: compositores, poetas, músicos, cantores, bailarines y estudiosos. Y todos los días, una orquesta de jóvenes tocará en vivo, acompañada por bailarines.

El museo estará abierto, en principio, de lunes a viernes, de 14 a 18. El ingreso costará 3 pesos (estudiantes y jubilados, gratis) y 5, con traducción al inglés y al portugués. No faltará merchandising, administrado por la fundación que apoya a la academia, que presiden Juan Archibaldo Lanús, embajador en Francia, y Juan Fabbri, de forma interina.

El proyecto demandó una inversión de 240.000 pesos. “Fue posible gracias a las donaciones de la empresa Tecna, del Gobierno de la Ciudad y del Fondo Nacional de las Artes, y la colaboración del archivo de Sadaic, Jorge Zaffari y Alfombras Meyer”, explica Ferrer, ideólogo del museo que será coordinado por Gabriel Soria, otro propulsor del proyecto. Los realizadores del montaje fueron Sergio Policastro, Gustavo Loiano, Ricardo Kerich y contaron con el asesoramiento de la museóloga de la Casa Rosada, Nancy Etchegaray, entre otros colaboradores.

María Paula Zacharías

Chamuyo, chamuyito

  • En el piso superior seguirá funcionando el Conservatorio de Estilos Argentino Galván, donde los músicos se especializan en todos los estilos instrumentales y vocales del tango. También funciona allí el Liceo Superior del Tango, que ya tiene 70 graduados. Ofrece formación teórica en tres años, con 24 materias. En la sede también se dan clases de baile todos los días y se editan El Chamuyo y su versión para jóvenes, El Chamuyito, de distribución gratuita, entre otras publicaciones de divulgación.

 

Publicada en La Nación, Ultima Página, 25 de noviembre de 2003.
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