Verónica Lozano: “Soy 100% positiva: trato de ver el lado bueno de todo”

Pura dinamita en las mañanas de Telefé, todos los veranos se instala en Punta del Este a descansar, cocinar, mimar a sus perros y pasear con la familia. Balance y recomendaciones de alguien que sabe pasarla bien.

Como cada temporada desde hace años, Verónica Lozano hizo sus valijas y se instaló en Punta del Este, en una chacra con su pareja, Jorge Corcho Rodríguez; su hija, Antonia, más una jauría de perros, dispuesta a disfrutar de las vacaciones: playa, nuevas recetas de cocina y momentos con amigos. Fuera de cámaras es igual de divertida. Se ríe de sí misma y contagia. Parece que siempre está de entre casa y con los suyos. Lejos de los ruidos y las poses, ama estar, sobre todo, en su casa y su jardín. Pero también cuenta cuáles son esos lugares a los que vuelve cada año, para pasear, comprar o comer.

lozano

-¿El plan es un desenchufe total o también trabajo?

-Nada de trabajo. Son vacaciones, pero al ser la casa de uno, vas al supermercado, recibís gente, cocinás, suena el teléfono. Pero igual la pasamos bien. Es una casa a la que vamos todo el año y en enero me instalo 15 días. Antonia disfruta la pileta, la playa, sus amigos. Está bueno.

-¿Siempre Punta del Este?

-Jorge tiene la casa hace tiempo y yo ya veraneaba acá? Con mi laburo, las vacaciones son cuando me tocan. Este año, el programa continúa y nos vamos cubriendo. Pero tengo ganas de hacer un viaje a algún lugar inhóspito, alguna playa virgen, más adelante.

¿Por qué tu casa se llama Yellow Rose?

-Cuando Jorge compró el terreno, en 1996, había sólo un rosal con una rosa amarilla. Desde entonces la casa se llama así.

-¿Cuáles son tus rituales?

-Me gusta el dolce far niente . No me lleno de obligaciones. Estoy mucho, mucho en la casa. Ahora Antonia me obliga a hacer playa en los horarios buenos. Yo disfruto de las plantas, de hacer fideos, invitar amigos. Tengo perros en Buenos Aires y seis más acá. Me gustan mucho. El verano pasado una perrita de la calle había parido y tuvimos los cachorros en casa. Hay movida?

-¿Tus lugares favoritos?

-Todo cerca. No nos vamos a José Ignacio, me da mucha pereza. Nos movemos desde Medialunas Calentitas por Pasaje Urquiza hacia San Carlos. Por ahí vamos a comer a Narbona, de nuestro amigo Pacha Cantón, donde tenemos mesa y se come muy bien. En ese camino también está Fasano para comer rico. El Tesoro, donde hay un lugar lindo, a cargo del chef Alejandro Tarditti; 3Mundos tiene todo gustoso y podés comprar cosas lindas. A la tardecita me gusta pasear por La Barra, comprar cosas en Magma, tomar algo en Rody’s o en Flo. También está Fish Market, donde vamos por pescado. Y si no vamos a El Franchute, del chef Laurent Lainé, que ahora cocina en su casa. Si salgo de noche elijo Tequila. Miro muebles, suelo ir a Maldonado y soy habitué de un cachivacherío llamado El Clon, un todo por 2 pesos donde encontrás desde platos y vasos hasta una máscara para Carnaval.

-¿Tu escondite?

-Cerca del Mantra hay lugar en el medio del bosque, donde le hicieron un altarcito al padre Pío, un cura sanador italiano. Está su imagen y un montón de cartitas y rosarios que le deja la gente. Me encanta ir y quedarme ahí. Cada vez que me instalo en Punta del Este lo visito.

-¿Qué incorporaste desde la llegada de Antonia?

-Ella rompe con que la llevemos al shopping: a los juegos o al cine. No la llevo tanto. La hice fanática de El Clon. Llegamos y cada una agarra su carrito. Yo le digo que sólo puede elegir cinco cosas. Agarra una espuma de Carnaval, un disfraz, una peluca?, todo baratísimo, y ella encantada de la vida. Es terrible, cuando tiene el dilema empieza: En la casa de Pinocho todos cuentan hasta ocho. La amo. Vamos a la playa en la desembocadura, tranquilas.

-¿Tu look veraniego?

-Bikini, alguna camisola y ojotas, el mate y tooodo lo necesario para Antonia: el balde, la palita, la toalla, el protector, otro traje de baño, el flota flota, la heladerita, el mate, el gorrito?

-¿Un nuevo plan?

-Me traje un libro nuevo de cocina que me regaló el hijo de Jorge para Navidad. Me encanta cocinar, así que voy a experimentar aprovechando que los horarios de comida en el verano son más relajados. Tengo todos los libros de Jimena Monteverde.

-¿Qué es lo mejor del verano?

-La modorra veraniega. Estar como en un limbo, no saber ni qué hora es, perder la noción del tiempo, ¿hoy es martes o miércoles? Las vacaciones pasan muy rápido o parece que todo está en pausa y sucede lento.

-¿De qué sentís ganas de descansar?

-Yo soy muy apasionada de mi laburo. Me gusta mucho, y cuando estoy de vacaciones me da como una abstinencia. Siempre miro el programa, se me ocurre algo, no termino de desenchufarme. Mucho tiempo de vacaciones no aguanto. Al principio estoy alteradita, después disfruto y al final ya tengo ganas de volver a trabajar. Pero está bueno descansar de las corridas de fin de año, las Fiestas, el malhumor generalizado.

-¿Qué balance hacés del año?

-Sumamente positivo. Soy feliz con la familia que tengo, me gusta mi trabajo, tengo salud. Soy más bien agradecida. Le agradezco a Dios lo que me da. Y después, en un panorama más frívolo, me digo que el año que viene vuelvo a hacer gimnasia y voy a aprovechar las tardes para hacer algún curso, y todas esas pavadas que después nunca cumplimos.

-¿Extrañás la psicología?

-La aplico en el programa, en las entrevistas, en la escucha. Siempre me gusta encontrarle la vueltita. Utilizo algunos recursos para que el otro se afloje o al contrario, para intimidarlo: Vos sabrás porque sos psicóloga…, me dicen cuando la charla se pone más íntima. Y Leo (Montero, su coequiper) me carga: ¡Qué sabrás vos!

-¿Cómo sentís la televisión?

-Difícil, es un torbellino, más si es un programa en vivo. Muchos temas y pasás de una situación a otra en poco tiempo. Capaz algo de lo más trivial mide bien, mientras que un living de interés público y social no mide. Aprendés a no enroscarte, a no ponerte altruista. Yo, básicamente, soy positiva, trato de ver el lado bueno de todo. Para mí es como una meditación: entro ahí y me quedo en eje, y cuando termino me reconecto con el mundo. Me cargan porque tengo una energía enorme, pero en el corte me quedo en el mismo lugar, concentrada, calmada, enfocada, viendo lo que viene?, manejando la energía.

-¿Dónde cargás las pilas?

-Mi hija. Un hijo es un vínculo muy sanador, ¡aunque a veces querés matarlo! Ella me nutre, me divierte, me inspira personajes, me hace reír. Me sale naturalmente llenarme de energía otra vez..

http://www.lanacion.com.ar/1652762-soy-100positiva-trato-de-ver-el-lado-bueno-de-todo

Por María Paula Zacharías  | Para LA NACION

Foto: Sebastián Rodeiro

 Sábado 04 de enero de 2014 | Publicado en edición impresa, suplemento Verano

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2 comentarios en “Verónica Lozano: “Soy 100% positiva: trato de ver el lado bueno de todo”

  1. Me estas cargandoooo. Esta señorit vende fruta podrida tooodas las mañanas, es la mujer de un mega empresario aliado siempre al poder politico de turno y aqui la encomian como si fuera una artista?
    obvio, hasta aqui llego mi curiosidad por este blog, saludos!

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    • Hola Sonya, respeto tu opinión, pero quiero aclarar que en ninguna parte de mi nota, escrita para un suplemento veranil de LN, se dice que Verónica Lozano es artista y que como tal merece ser encomiada. Es sólo una entrevista. saludos!

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